1 de agosto de 2011

Había cambiado y no me he dado cuenta hasta ahora. Me empeñaba en pensar que eran los demás quienes lo habían hecho, pero ha resultado ser que yo también. No quería aceptarlo quizás o simplemente era eso, que no me había "percatado" del asunto. No sé si elñ cambio ha sido para mal hasta cierto punto, no me arrepiento, he aprendido cosas nuevas y que supongo me servirán en un futuro no muy lejano, es decir, para toda la vida. Quiero pensar que todo esto no ha sido en vano y que estoy a tiempo de volver a ser la que fui, con sus pros, contras y con las cosas que he cambiado que sí creo que son buenas.

Yo no sé lo que me va a tocar próximamente vivir, lo que está claro que este verano me está enseñando, o será que me estoy acostumbrando, a saborear las cosas en el momento un poco más, sin pensar en lo que haré después o la semana que viene. "Ya llegará", me repito a mí misma y parece que la cosa funciona.

Y es que, no sé cómo, también he etsado pesnando que Santa Ana, en realidad, siempre me ha iluminado a su manera. Muy paradójico...

3 comentarios:

Gema dijo...

Tú eres así, no hay más complicaciones :) Really you. :)

Jose Gonzalez dijo...

1 dia de estos entenderé tus paranollas xD

Laura dijo...

A mí eso también me pasó no hace mucho.. xD